-NO!, nada de eso, hay que saber controlar lo que nos depara la vida, saber controlar el futuro, labrarlo a nuestro antojo, cada uno tiene lo que se busca, y si no buscas nada, no avanzarás...
-Pero, ¿a quién le importa?, hay poca probabilidad de que tu y yo no muramos de cáncer, SIDA o alguna de las miles de enfermedades endémicas mundiales, pandemias encubiertas por el propio beneficio de unos pocos, ¡que le jodan a todo!, no creo en todas esas mierdas, porque ninguno de esos mierdas ha creído nunca en mí....
-Estamos condenados al fracaso amigo, hay que ponerse a ello, hay que actuar, moverse, no se puede uno quedar de brazos cruzados esperando a que todo pase, hay que preservar todo esto para que algún día tus hijos lo disfruten, para que te recuerden, para que te aprecien, para que puedas reir cuando mueras y los demás lloren tu pérdida.
-¿Y tú me dices eso?, sentado en el banco del parque todo el día, de risa con los amigos, como si nadie a tu alrededor existiese, solo tu, tu pompa y tus colegas, ¿es eso lo que predicas?, como voy a poder creer en ello si ni siquiera veo a alguien que cumpla con su propio ejemplo...
-¿Y qué esperabas?, soy la parte de tu cerebro que no está totalmente narcotizada por la televisión, la radio, el alcohol y la publicidad, soy aquello que te hace humano y no te hace máquina, pero, si tu no crees en lo que digo, nunca podrás hacer nada, y si nadie como tu hace nada, esto se irá a la mierda...Sigue bebiendo de ese litro frío, sigue riendo al ritmo con el que caen las bombas en la franja de Gaza, algún día, se acabará el rollo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario